Como ahorrar en casa en verano: agua y luz

lauraHogar Comments

Ahorrar en el verano no sólo tiene que ver con ahorrar en las vacaciones, algo a lo que nos referíamos en el artículo de ayer con una idea bastante original como resultaba ser el House Sitting, aunque parezca lo contrario, lo cierto es que el verano, también, en los hogares resulta un momento de gasto importante, un gasto que tenemos que controlar del mismo modo que durante el resto del año.

De hecho hay que eliminar esa falsa creencia de que los consumos de agua y luz son menores en verano que en invierno, y, es que, dependiendo de las ubicaciones geográficas, estos gastos no sólo resultan menores sino que pueden ser mucho mayores.

Ahorrando electricidad

Las pautas de ahorro de electricidad durante el verano realmente no difiere mucho de las del invierno, aunque es verdad que en verano tenemos un gran aliado; los días más largos y la luz natural. Por tanto el primer consejo para ahorrar electricidad en el verano es reducir el uso de la iluminación artificial al máximo, utilizándolo sólo en caso de necesidad, y entonces, como de costumbre recomendamos, utilizar las bombillas de bajo consumo, que como ya sabemos vienen a suponer un ahorro cercano al 80% con respecto a las bombillas tradicionales incandescentes.

En el caso del uso de los electrodomésticos como lavadoras y lavavajillas, la recomendación sigue siendo la misma y es aplicable no sólo para el consumo de electricidad sino también de agua; utilizarlos sólo al máximo de carga, mientras que, aprovechando la modificación de la alimentación en el verano, cuanto menos utilizamos los hornos eléctricos en esta época, más proclive a alimentos frescos y ensaladas, más ahorro propiciaremos.

Una buena idea a la hora de cocinar con fuentes de calor eléctrica es la de utilizar siempre cazuelas que resulten de diámetros superiores a los focos de calor, así como cocinar con tapaderas, esto posibilita el máximo aprovechamiento del calor y un porcentaje de ahorro eléctrico que, aunque menor que otras cuestiones, viene a sumar al conjunto del ahorro doméstico.

Ahorrando el consumo de agua

El consumo de agua no sólo es importante desde el punto de vista económico en cuanto a su ahorro, sino también como sabemos desde el punto de vista de la sostenibilidad, por ello vamos aprovechar el verano para tratar de poner en práctica algunas cuestiones que en invierno pueden resultar poco más complejas.

La primera de ellas es una buena revisión de nuestros sistemas de agua, en busca de fugas, goteos, etc, debemos tener en cuenta por ejemplo que un grifo goteando viene a suponer al cabo de un día un buen número de litros de agua desperdiciados.  En este sentido dos buenas ideas son el uso de atomizador es que los propios grifos, que disminuyen notablemente el consumo, así como regular nosotros mismos el caudal de consumo a través de las propias llaves de paso que todos los grifos poseen.

A esto hay que sumar opciones ya conocidas como pueden ser las duchas relativamente cortas en las que durante abonado mantenemos los grifos cerrados, lo mismo aplicado al lavado de vientres y a otras cuestiones como el afeitado, que se combinan con lo anterior para buscar el máximo ahorro en la factura del agua.

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