5 lecciones económicas que enseñar a nuestras hijas

Alfonso SBahorro, Cultura, Hogar, Niños Comments

Si tienes hijos, lo normal es pensar que los chicos son más inteligentes que las chicas. Y, siguiendo esa lógica, le apetecerá más hablar con sus hijos sobre temas importantes del día a día que con sus hijas.

Estas declaraciones en cualquier lugar, pueden ser tachadas de lunáticas. Y, sin embargo, es una actitud tristemente adoptada por la mayoría de los padres que resulta nociva y arcaica.

Pues bien, recientes encuestas declaran que, de cerca de 2000 padres y niños encuestados, el 58% de los niños discuten sobre objetivos financieros con sus padres, mientras que la cifra para las chicas es sólo el 50%.  Y, por si esto no fuera poco, lo que es aún más sorprendente es que los propios padres admitan creer que sus hijos son simplemente más inteligentes que sus hijas en temas financieros. El 80% de los padres creen que sus hijos entienden el valor de un euro y, sin embargo, sólo el 69% piensa que sus hijas lo comprendan.

Hummmmm. Supongo que no es ningún misterio el porqué los niños (y, seamos honestos aquí, hombres) piensan que son más inteligentes en temas de finanzas que las niñas (o mujeres). Según la encuesta, el 45% de los chicos se sienten muy o extremadamente inteligentes sobre temas financieros  en comparación con el 38% de las niñas.

Entonces, ¿cómo pueden evitar los padres caer  en el sesgo de género (que la mayoría no se da cuenta que tiene) y formar una generación de chicos y chicas que crean que son igualmente capaces de convertirse en genios de las finanzas?

El antídoto se puede encontrar en las sabias palabras de Gloria Steinem: “El primer problema para todos nosotros, hombres y mujeres, no es aprender, sino desaprender.”

Padres: ¡comenzad a desaprender! Aquí van las cinco lecciones críticas para impartir a vuestras  hijas.

niña aprendiendo

1.  No caigas en el mito “malo para las matemáticas”

Tengo un amiga cuya madre le dijo durante toda su infancia, “Simplemente no somos buenos para las matemáticas.” Bueno, ¿adivinad qué? Mi amiga creció tan intimidada por los números que simplemente no les hizo caso, incluso ignoraba cuando debía o no pagar sus facturas, y le llevó años salir de la enorme deuda que tenía a causa de su  tarjeta de crédito.

Las matemáticas y las finanzas están tan inevitablemente vinculadas, es posible que usted esté transmitiendo inseguridades sobre ambos y esté minando la confianza de su hija para manejar decisiones presentes y futuras sobre sus propias finanzas personales. La investigación de la Universidad de Chicago revela la posibilidad de transmisión de inseguridades numéricas a sus hijas incluso con pequeñas cosas que decimos.

Las aptitudes matemáticas se empiezan a formar en preescolar, según los investigadores, pero los hábitos económicos no comienzan a formarse hasta los 7 años, según la Universidad de Cambridge, por lo que es mejor empezar pronto aunque  nunca sea demasiado tarde.

Nadie dice que necesitemos saber matemáticas avanzadas ni tener extensos conocimientos de cálculo para ayudar a nuestra hija con su tarea. Pero al hacer las compras en el centro comercial, debemos empezar a enseñarle con cosas simples como calcular el 30% de descuento de los zapatos que está mirando. Y si no puedes hacer las cuentas mentalmente no te preocupes, utiliza la calculadora de tu teléfono. Estar cómodo con las matemáticas no significa que tengas que saber las respuestas automáticamente sino que no tienes miedo de intentar calcularlo y llegar al resultado de cualquier manera.

2.  Renuncia a las charlas autoritarias

Uno de los últimos estudios llevado a cabo por Fortune encontró que de 248 comentarios de sus empleados, el 71% de las mujeres recibió un voto negativo frente al 2% de los hombres. ¿Cuáles eran las críticas más comunes hacia las mujeres? Lo has adivinado: mandonas, autoritarias y agresivas.

Entonces, ¿cómo pueden prosperar a nuestras hijas? Ya sea levantar la mano en clase, ofrecerse para liderar un proyecto de equipo u ofrecerse para ser delegada, ser positivamente activa ahora, sin duda, ayudará a su hija a convertirse en jefa algún día. (Y ese es el tipo de “mandona” que nos gusta). Pero también creo que se puede hacer de otra forma más calmada e igualmente positiva.

Hay escasez de líderes femeninos en el ámbito laboral. De la lista de Fortune de 500 CEOs, sólo el 5% son mujeres. Y es por eso que los padres deden enseñar a sus hijas que ser el jefe es una opción abierta a todo el mundo.

3.  Enseña a discriminar cuando se trata de euros

Se ha convertido en un cliché: “hacer buenas elecciones”como padres, cuando nuestros hijos se van de fiesta (pensando en  alcohol y drogas), e incluso cuando sólo se dirigen al centro comercial (pensando en gastos excesivos).  Esto va unido al elemento básico “ten cuidado”. Pero cuando se trata de dinero, vale más una base sólida aprendida en el día a día que cualquier consejo financiero esporádico.

Para ayudar a su hija a evitar caer en la trampa de la deuda hay dos opciones principales:

  • Asesorarla para que no caiga en la tentación de tener una tarjeta de crédito sino una de débito.
  • Enseñarle a no pensar sólo en lo que puede comprar este mes con el dinero que tiene sino a guardar una parte para que pueda usarla otros meses que realmente la necesite sin tener que acudir al crédito y caer en los costes que ello supone.

4. Confia en tus instintos de inversión

Se habla mucho acerca de la falta de confianza de las mujeres en la inversión. Pero el exceso de confianza de los hombres a la hora de invertir puede ser igualmente perjudicial. Si nos fijamos en el ejemplo de la Gran Recesión estadounidense del 2008, vemos como los hombres eran un 10% más propensos que las mujeres a entrar en pánico y quisieron sacar el efectivo fuera de la bolsa, mientras que la paciencia y la visión a largo plazo de las mujeres les permitió mantener el rumbo y cosechar los beneficios que el mercado arrojó en 2013 al alcanzar máximos históricos.

Entonces, ¿cómo nos animamos a nuestras hijas a tomar las riendas en la inversión? Al igual que con la mayoría de los temas, la formación económica de sus hijos comienza en el hogar. En un reciente estudio de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, los niños confesaron que mamá y papá rara vez hablaban de inversión y si lo hacían era con sus hijos y no con sus hijas.

Puede incluso no ser consciente, pero todavía caemos en patrones tradicionales cuando se trata de enseñar a nuestros hijos e hijas y debemos tomar consciencia de ello y tratar de cambiarlo. Si no estás seguro de que puedas enseñar a tus hijas en temas financieros, un gran recurso es regalar a tu hija el libro de Burton Malkiel, Los Elementos de Inversión.

5. Sé tu propio genio económico

Lo he visto de primera mano. Las niñas suelen estar ansiosas por dejar a otra persona manejar sus finanzas, alguien que parezca “mejor” que ellas. Este alguien podría ser un compañero de la universidad, un amigo, un novio o incluso su querida mamá o papá.

Para evitar esto debe inculcarle una regla: aunque las cuentas que esté llevando a cabo en ese momento sean compartidas (compañeros de piso, amigos, pareja, etc) ella siempre debe comprobarlas y hacerlas por su cuenta para cerciorarse de que todo está en orden y no está saliendo perjudicada.

¿Cuál es la lección financiera más importante que desea transmitir a su hija? Por favor, compártelo con nosotros en los comentarios para que todos podamos aprender juntos.