4 consejos de supervivencia para padres trabajadores

Alfonso SBahorro, Consejos, FinanzasLeave a Comment

padre e hijo

El trabajo de ser padres es 24/7, es decir, las 24 horas del día durante todos los días de la semana. Los almuerzos empaquetados para el medio día, dejar a los niños en el colegio y volver a recogerlos, llevarlos a las actividades extraescolares, al médico y, ah sí, también hay que sobrevivir a ese otro trabajo llamado trabajo remunerado.

El día del trabajador es nuestro día. Es un día para poner los pies en alto, relajarse y reflexionar. Pero, ¿a quién estoy engañando? ¡Hay que cuidar de los niños!

Si bien no puedo concederte paz y serenidad, aquí te ofrezco unos cuantos consejos y trucos económicos para ayudaros a encontrar ese equilibrio tan necesario entre el hogar y el trabajo.

¿Qué hay para cenar?

Comer en casa es una gran forma de ahorrar dinero, especialmente cuando planificas las comidas para la próxima semana. Esto reduce el estrés de la planificación de las comidas diarias y elimina los viajes innecesarios y la tentación en el supermercado, evitando así una tensión en tu presupuesto.

Las comidas caseras congeladas también son una gran manera de planificar el futuro. Pueden conservarse durante meses en el congelador y cuando las necesites sólo tendrás que sacarlas la noche antes para poder comértela al día siguiente.

La diversión puede ser gratis

Puedes crear innumerables recuerdos con tus hijos de forma gratuita. Los parques locales, las bibliotecas, los museos y exposiciones gratuitas,  y las playas son lugares divertidos y asequibles para disfrutar con tu familia sin gastar un céntimo.

Para las actividades que requieren un desembolso inicial procura beneficiarte de sitios de descuento como Groupon, Groupalia o Atrápalo y considera pagar pases anuales o membresías para tus lugares favoritos.

Préstamos, gangas y presupuestos

Actividades infantiles como los deportes, el baile y la música pueden ser costosos. Hay maneras de cumplir los sueños de tus hijos sin agotar tu presupuesto. Trata de pedir prestados los equipos de deporte caros cuando los necesites para ayudarte a ahorrar dinero.

Si no conoces a nadie que pueda prestarte el equipo, siempre puedes ir a una tienda de segunda mano y comprar alguna ganga.

Haz un presupuesto anual de tus finanzas e incluye también estos gastos. Normalmente los padres planifican gastos como vivienda, alimentos y servicios públicos pero, a menudo, tienden a pasar por alto las actividades de los niños y los gastos “extra asociados”.

Tómate tiempo para los niños… y para ti

Cuando ambos padres trabajan, son pocas las veces que se dan tiempo para sí mismos. Por desgracia, muchos de los padres que trabajan no viven cerca de la familia o no pueden permitirse una niñera cuando ya les cuesta llegar a fin de mes.

Si el dinero es escaso, busca alguien con quien puedas intercambiar el cuidado de niños. Un vecino, los padres de algún amigo de tus hijos o un compañero de trabajo. Si os unís, podréis turnaros para cuidarlos o hacer grupos para contratar una niñera entre todos.

Y si salir una noche al mes por ahí todavía no es una opción, trata de encontrar formas creativas de sacar tiempo para ti. Esto puede traducirse en leer un buen libro con una copa de vino cuando los niños se hayan ido a la cama o hacer un poco de yoga al amanecer con una taza de café calentito para relajarte antes de empezar el día.

Nadie dijo que ser padre fuera un trabajo fácil pero con un poco de planificación y un poco de consideración contigo misma y tu presupuesto, puede hacer que el trabajo y la vida personal se equilibren de forma mucho más suave.